Pablo Quintela – Colegiado Nº1653

¡Encantado de saludarte! Mi nombre es Pablo y me gustaría ser tu fisioterapeuta a partir de este momento.
Supongo que antes de que eso suceda tengo que contarte un poco más de mí, así que te voy a relatar un poco mi experiencia y te animo a que preguntes lo que necesites sin compromiso.

La verdad es que siempre estuve muy interesado en el campo de la fisioterapia, así que tras terminar la carrera y especialización en fisioterapia deportiva en 2007 empecé a trabajar en mi tierra natal : Galicia . Mi primera experiencia fue en una clínica y hospital privado dónde pude ver numerosas patologías que me ayudaron a crecer profesionalmente y me animaron a desarrollarme por mi cuenta.

Años más tarde continué mi andadura como fisioterapeuta en una multinacional de seguros , dónde no solo aprendí a tratar pacientes con patologías traumatológicas sino que me ayudó a ver el dimensionamiento de una gran empresa y adaptar este aprendizaje a mis pacientes privados.
Complementé mi formación con cursos especializados en terapia manual, punción seca, fibrolisis instrumental miofascial (ganchos), tratamiento de disfunciones temporomandibulares y algo que el mercado fue demandando a todos los fisios : el Pilates.

En 2016 me asenté en Madrid y continué mis actividades profesionales en una clínica privada (IQtra) y hospital, que a su vez fui compaginando con mis pacientes privados a domicilio a través de Fisiodomus.
Fisiodomus Fisioterapia a domicilio (Nº reg: C-36-003030) nace como respuesta a una demanda de comodidad, de evitar desplazamientos y de personalizar las sesiones según cada paciente. Queremos dar una atención diferencial ajustándonos a lo que cada un@ demande y con disponibilidad para lo que pueda necesitar.

En 2020 Fisiodomus se muda a Vigo siguiendo la misma filosofía que siguió en Madrid durante varios años. Primando la atención personalizada, la comodidad de las sesiones y el trato cercano que nos caracteriza.

Para mí la empatía con el paciente para entender su lesión y poder ayudarle en su recuperación es una de las premisas fundamentales de esta profesión. La satisfacción de ver que el paciente mejora en cada sesión y la gratitud que transmiten cuando se sienten bien cuidados es lo que me hace crecer profesional y personalmente.